lunes, 31 de octubre de 2011

De las noches y los ruidos


¿Lo escuchas? si, ese ruido de allá afuera, no es la ciudad, no son las calles, no son los altavoces de los mercachafes. Te dije que me tomaras de la mano, no conviene que nos soltemos, el mundo es demasiado pesado como para llevarlo a cuestas cada uno por su lado, ¿Lo escuchas? si, los murmullos que vienen mezclados con ladridos de perro, llantos de niños, alegatos de mujeres y arboles que crujen.


Mira la noche, cómo inunda lentamente la casa, no te despegues de mi lado, podríamos ahogarnos de oscuridad, es mejor que permanezcas tomando mi mano, así si muero podrás llevar mi cuerpo a la orilla del día.


Apoya tu cabeza en mi cuello, sube tu medio cuerpo en el mío, no escuches los ruidos que vienen de allá afuera, tal vez sean cantos de sirena, ¿No te has dado cuenta que cada noche esta casa se transforma en barco y navega? es importante, es importante que permanezcas firme.

Quisiera llenar tus oídos de risas, para que no escuches los ruidos de allá afuera, las voces que crujen, las mujeres que berrean, los árboles que ladran, los perros que alegan, junto con todos ellos vienen sonidos mezclados como quejidos de muerto, para que no nos coma la noche es preciso, es preciso que nos amemos ahora, como si mañana fuésemos a desaparecer con las primeras luces de la aurora.

Ponte el vestido blanco y quítate los zapatos, sube a la cama y ven a dormir conmigo, no sueltes mi mano.

Si muero durante la noche, no me dejes a la deriva, lleva mi cuerpo hasta la orilla.

viernes, 21 de octubre de 2011

Mientras duermes...

Algunas veces, mientras duermes, me despierto sólo para verte, y tratar de adivinar que pasa en tus sueños, por el movimiento de tus ojos me imagino que debe ser algo terrible, aunque tu respiración pausada indica lo contrario, me gusta decirte “te quiero” mientras duermes y ver como sonríes en automático.


Mientras tanto yo, sueño con serpientes y demonios, conmigo no hay pierde, siempre sueño cosas espantosas, y cuando sueño cosas bellas, es cuando sueño contigo.

martes, 4 de octubre de 2011

Sin título

No te puedo asegurar que serás feliz,
tampoco que nos espera la eternidad,
me gusta la incertidumbre del futuro y esperar por resultados


Nada tienes seguro a mi lada,
Sólo tienes mi palabra, que es una piedra pesada,
que cae firme y llana.


Tienes mis mañanas, tus zapatos limpios y tu ropa planchada,
tengo mi libertad,
pero mi equipaje siempre está contigo.


(Septiembre 2007)

sábado, 10 de septiembre de 2011

Elizabeth

Enloquecí por ella...

En nuestra tercer salida me convencí que la amaba para siempre, la vida me había puesto en las manos, su mayor reto era una vida distinta, otros dioses, otros lugares otra, forma de vida y así sucedió, todos los días que llenaron esos cuatro días fueron buenos, la amé profundamente.

Todos los días me esforcé por darle una vida mejor, sanar nuestras heridas y entregarme por completo a quererla, llegaron los días de trabajo, los días de risa, los de enojos, los de planear el futuro, los de escuela, los de desvelos, los de enfermedades, las vacaciones y los de cocinar juntos.

Amaba su sonrisa, su forma de pedir las cosas, sus ojos cuando me amaba, la tranquilidad de cuando dormía, la manera en que me hacía sentir que todo dependía de mi.

Desde mi punto vista ella lo merecía todo, mi esfuerzo, mi lealtad, mi fidelidad y mi vida, y así lo hice, hasta donde puedo ver, me dediqué a amarla plenamente, seguramente cometí algunos errores.

El final llego sin esperarlo, sólo algunas epifanías que me rondaron en los últimos días, la extraño y me mata no saber por que no estamos juntos, o por que decidió que ya no lo estuviéramos,  aún así mi vida debe continuar, ahora tengo nuevos retos y tengo que seguir ya sea con ella o por mi cuenta, sólo espero que esté bien.

Ahora el silencio es tan largo que parece que todo lo que se podía decir está ya dicho.

Por si no lo dije lo suficientemente claro, si, la extraño.