martes, 12 de febrero de 2008

Quizás sólo sea un espejismo

Acaricia mi mano
Cada vez que llevo un saco a la tintorería
cae sobre mí exactamente la misma sensación
de cuando nos mandamos al diablo
sin mediar concesión alguna.
Para siempre es para siempre.

Entonces me pregunto:
¿bastará con quitarle esas man- chas imprudentes
para que la tela rezume pulcritud y buen olor?,
¿de veras será suficiente que el vapor estruje esta prenda
y donde antes había vida no quede más que

una falaz etiqueta?
No lo leas, carajo, no lo leas
Hoy en la noche quiero ser tu puta, dices.
Y entonces reviso mi cartera.
Te cito en un bar, cualquier bar,
da lo mismo.
Te cito en un bar, nos tomamos

tres o cinco rones
y nos vamos al hotel.
Te desnudas para mí.
No, no te desnudas para mí.
Así te desnudas para todos.
Te desnudas y te monto.
O me montas.

Es igual.
Cuando te vas abro tu bolsa
y pongo un billete, dos billetes.
Lo que se le paga a una puta de esquina.
Para ti es suficiente.
Te vas feliz.
No sabía que escribías libros,
dices, con un libro mío en la mano.
Pienso en mi padre
Pienso en mi padre. Tuvo
un error: yo.
Lo estoy viendo: penetrando
a mi madre, depositando
su leche tibia, viniéndose como
un perro, eyaculando como un borbotón.
De esa noche nací yo. Seguramente
tenía cervezas y tequila bulléndole
en la sangre, su verga enhiesta
y la energía de un león. Seguramente sus músculos estaban tensos
y exhumaba palabras de amor, provenientes
desde las cavernas más profundas,
y palabras tiernas y le diría a mi madre: eres una puta, Carmela, eso eres.
Pienso en mi padre.
El sol daña más
Dios.
Dios.
Dios.
¿Dónde estás en este momento?
Preguntarte es absurdo,
algo así como preguntarse de qué lado caerá
la moneda.
Te necesito aquí, a mi lado,
como una mosca sobre la res abierta
en canal.
Pienso en mi madre
Pienso en mi madre. Tuvo
un error: yo.
La estoy viendo: calentando
a mi padre, mostrándole su culo
y su sexo: jugoso,
travieso, como un changuito.
Seguramente había tomado ron
y mi padre se embriagaría de su
aliento. La estoy viendo: conduciendo
la verga de mi padre a su sexo,
enterrándole las uñas en la espalda,
metiendo su lengua en la boca de
mi padre, y diciéndole: vente, Higinio,
papito, vente. De esa noche nací yo.
Pienso en mi madre.
Ya lo decía yo
Hemos roto tantas veces.
Nos hemos mandado al diablo
con tal elegancia.
Pero los días se suceden
y empieza a crecer una fosa en el estómago.
Una fosa insondable,
sin fondo posible.
Una fosa tan real
como la taza donde se vuelcan
orines, heces fecales y vómitos.
Una fosa que no logro rellenar con nada.
Hasta que marco tu teléfono.
Ahí estás.
Como un perfecto idiota
escucho tu voz aunque no te dirija
la palabra.
Ahí estás.
Viva, real, colmada de promesas
para mí.
Exactamente como la música de Brahms.
Y cuelgo.
Por cierto, entre las mujeres no incluyo a las hembras
Porque es otro boleto.
Y no es que se trate de dos entidades separadas,
ni de que las hembras sean acá y las chavas fresas.
Es algo más de fondo.
Es el olor.
El maldito olor que trasunta una hembra.
Quizás es el olor de su menstruación
o de sus nalgas juguetonas
no estoy seguro
quizás sea el olor del macho anterior que se metió
con ella
o el inmundo, el putrefacto, el nauseabundo olor
de su boca cachonda
esa boca
que lame testículos, escroto y prepucio
con la alegría que se lame una paleta de limón.
Quizás sea todo eso.
Quizás sólo sea un espejismo
y lo que yo en el fondo quiero es una mujer que sude,
que no use desodorante,
que levante los brazos y una gota
descienda lentamente hasta perderse en su cintura.
Quizás en lo único que estoy pensando es en una mujer
que vaya al baño cuando yo se lo ordene
y que regrese tal cual
pero sin brasier, con las tetas firmes por abajo
de la blusa.
Es eso y es mucho más.
Las diferencias entre una mujer y una hembra
no me quedan claras, ¿a ti sí?
(Aunque, tengo que reconocerlo,
el título de este poema es muy, pero muy audaz).

Extraído de:

LA FURIA DEL PEZ
poemario de Eusebio Ruvalcaba

miércoles, 30 de enero de 2008

Ahí te lo dejo


Ahí te dejo mi recuerdo
para que se te enrede en el cuello
como una mala hierba
para que te espine en la boca
ahí te dejo mi teléfono
por si un día de estos
mi recuerdo te sofoca.

Tómalo como un regalo
no mal interpretes este gesto
toma mi recuerdo
y guardalo entre tus medicamentos
bébeme el día que se te plazca
guárdame junto a los antidepresivos,
junto a los somníferos
o con los analgésicos
o con los ungüentos
o tira esas drogas y guarda mi recuerdo

Ahí te dejo mi recuerdo,
es un cheque en blanco de caricias,
una promesa escupida al viento,
una moneda con tu rostro,
o una cama compartida.

Es una palabra en tu oído,
son mis manos en pechos,
es un teléfono que espera estar sonando
es un ven ahora mismo
no importa que tan lejos.

No lo pienses tanto,
pero también tomate tu tiempo,
pero antes que todo pase
... toma mi recuerdo.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Requiem por mi Abuela /III La casa.

Sigue tu casa en pié, tus perros ladran por las noches, mis manos tiene una mancha mas, mi padre está flaco y con poco pelo, tus nietos seguimos como durmiendo, nos vemos poco, tus bisnietos se ven seguido, juegan en tu patio, mayugan tus plantas, comen tu fruta, el nogal dio pocas nueces, tus milpas ya casi tienen elotes, anoche te soñé, el domingo estuve recorriendo tu casa, todo me indica que ahí sigues, tus perros bostezan en la puerta de la cocina, bebo tu amargo de naranja, nadie me preguntó por que me cambie de casa, espero el humo en tu cocina, tu respuesta cuando grito en el patio de tu casa, tus pasos cortitos pero rápidos, nadie me dio una ciruela este año, nadie me guardó una fruta en la bolsa de tu delantal, nadie me regaña si no me presento en tu casa el domingo, Lucy murió un mes después de ti, le comenté que siempre preguntabas por ella, mi padre sigue callado, yo también lo haría si lo perdiera a él o a mi madre, tu banco verde fué a parar al fuego, no resistió tu ausencia, se rompió el día de tu sepelio ya no quise ponerle un clavo más, o tal ves me quedé esperando a que me lo pidieras, en tu recamara duerme mi tía, ahora dá clases de cocina para mantenerse entretenida, casi no hablamos de tu ausencia, a nadie le he dicho que te estoy escribiendo.

miércoles, 11 de julio de 2007

Lo que busco

Busco tu cuerpo, como quien desesperadamente busca lo perdido, nada me tiene tan despierto, como las noches en que duermes con migo sabes que desde hace años tengo una fiel afición a tus formas, al modo en que tu cabeza encaja en mi cuello, al peso de tus largas piernas, al sabor de tu ombligo, a tu voz en mi oído

El sólo saber que a mi lado duermes, me deja ya complacido
el ruido de tu respiración lenta hace coro con mis rápidos latidos, soy un aficionado a tu cuerpo, (pero no un novato).

Busco tu cuerpo, ante mi fracaso en la búsqueda del olvido,
mis manos tienen memoria
también mis ojos y mis oídos.



miércoles, 30 de mayo de 2007

Vejez Asegurada

En días pasados aseguré mi vejez, he aquí la póliza: (Clic para ver en grande)

miércoles, 9 de mayo de 2007

Requiem por mi abuela II /Lucas

Este domingo fui a tu casa, me dijeron que tu perro Lucas anda perdido, se salió a la calle y no ha regresado, desde el día de tu muerte lo vi que te buscaba, que no se quedaba quieto, con su mirada a todos nos pregunta donde te has ido, al igual que yo poco entiende de tu partida, tontamente te sigue buscando buscamos tu olor a viejo, tu chal terciado y tus zapatos de fieltro.

Yo creo que Lucas salió a buscarte, está harto de estar esperando, yo también estoy harto de extrañarte, de ver tus fotos y soltarme a llorar a cada rato, todos los domingos he ido a tu casa con la firme idea de que me esperas con una rebanada de budín, o de pan de naranja, y me resisto a ver esa cruz que pusieron en la sala, la ignoro completamente y me dirijo a la cocina en busca de tus manjares, igual que tu perro husmeo el horno y los anaqueles, no ha quedado nada, entonces desespero, ladro por tu ausencia y me salgo.



jueves, 19 de abril de 2007

Requiem por mi abuela I

No quiero despedirme de ti, no quiero hacer dramas ni llorar en tu regazo,
Te vi el domingo,
fui a despedirme de ti por la noche y te besé en la frente,
Te prometí regresar la próxima semana

No quiero ponerme a llorar ni verte en ese estado
No quiero ver que no sabes ya mi nombre
Ni que no reconoces mi cara

Prefiero quedarme con tu recuerdo del domingo
Y de todos los domingos de mi vida
De cuando me llevaste al campo
De cuando bailbas el trompo

Prefiero no ver que te dan de comer en la boca
Prefiero recordar tu trenza en la cabeza
Enredada como una corona

No quiero ver tu cuerpo inerte
Prefiero recordarte rodeada de tus perros,
Escoltada por tus fieles amigos

No quiero ver que te ayudan para moverte,
prefiero recordarte sentada en tu banco
ese que cada semana me pides que clave

Quien ha de sostener al mundo en estos momentos en que mas falta me haces.

Por eso no me caso

Me llegó por mail:

"Después de estar casados durante 25 años, un día miré a mi esposa y le dije:
"Querida, ¿te das cuenta de que hace 25 años yo tenía un apartamento barato, un carro barato, dormía en un sofá-cama barato, veía televisión en un televisor de 10 pulgadas en blanco y negro, pero dormía todas las noches con una despampanante rubia de 25 años?...

Y ahora tengo una hermosa casa, un carro último modelo, una cama grande, un televisor enorme de pantalla de plasma,

pero duermo todas las noches con una mujer de 50 años con un poquito de sobrepeso? Me parece que no estás manejando bien tu parte de la situación, pon de tu parte."

Mi esposa es una persona muy razonable.

Me dijo: - Mi amor, sal y busca una despampanante rubia de 25 años, súper delgada para que te acuestes con ella, y yo me aseguraré de que... vuelvas a vivir en un apartamento barato, tengas un carro barato y duermas en un sofá-cama barato... ¡¡¡para que no añores !!!!
Yo me callé la boca y saqué la basura."

MORALEJA:
LAS MUJERES SON Y SERÁN SIEMPRE MAS CABRONAS QUE BONITAS Y LOS HOMBRES SON Y SERÁN SIEMPRE MAS CALIENTES QUE INTELIGENTES."

lunes, 9 de abril de 2007

Tuxpan, tierra de desagravios.

Siempre que llego a Tuxpan llego mal, siempre traigo algo encima, algunas personas se emborrachan, otras recurren a las drogas, otras a los golpes, yo recurro a Tuxpan (y también al alcohol y las drogas).

Era el cuarto fin de semana que me dejaba plantar por la misma mujer, esa mala costumbre mía de entregarme una y otra vez como cordero al matadero, tratándose de ellas nunca aprendo a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera, (creo que nunca aprendo) aunque sinceramente ella me encantaba, tenía todo lo que suele perderme de una mujer, alta, delgada y de facciones finas, hacía años que no me sucedía algo parecido, desde que me enamoré perdidamente de Lady R. en la prepa, sacarla de mi me costó cuatro visitas a Tuxpan, unos 5 gramos de coca y abandonar la universidad una temporada, al final de cuentas los costos fueron lo de menos, tomar de nuevo rumbo y salir corriendo hacia donde me diera la gana, eso fue el final de la historia, a partir de ese enero del 2003 todo sería distinto, me bañé, compré tres trajes catrines y puse mas atención en mi trabajo, ascendí casi por arte de magia, pase de un segundo piso en la calle de Génova al quinceavo de la torre mayor, comencé a tomar de manera intermitente las materias de la universidad que había abandonado 2 años antes.

Visitar esas tierras siempre es reconfortante, es como un pequeño país donde las leyes que suelen regir la vida de la ciudad desaparecen, precisamente las leyes de la rutina, esa gente siempre se encuentra dispuesta a soportarme, a verme llegar de malas y no decir mas que lo necesario, tengo sueño, tengo sed. ¿ya nos vamos?, casi siempre llego de madrugada, a eso de las 5 o 6,.siempre me parece igual de increíble que haya quien pueda ir por mi a la terminal de los autobuses, siempre me abren su casa, siempre me abren su cocina, siempre me abren su familia, algunos de los mejores recuerdos de los últimos años los tengo con ellos, como cuando me celebraron mi cumpleaños, como las veces que nos hemos puesto hasta las manitas a punta de pura cerveza (Me he logrado beber un cartón completo)

El tema de las mujeres se volvió un asunto secundario y casi de risa, podía contar con risa y lujo de detalles todo tipo de anécdotas con ellas, que si Miss L un día me mató con la mirada, que si vivía hasta el reclu norte y por eso mejor le saqué, que si Madame G era la mujer de belleza extraña mas bella que hubiese visto y que tenía un extraño padecimiento que le impedía usar desodorante y por eso mejor me día a la fuga, también lo de aquella Brasileña de TV Azteca que me cambió el mejor faje de mi vida por lo que quedaba de mis 5 gramos de coca y que ni de su nombre de acuerdo, pero que una vez la encontré en un autobús de regreso a mi casa y tuve la osadía de sentar a Lady R con ella para ver que se platicaban, pero al final de cuentas no se platicaron nada.

Llegué a las 6 tal como habíamos acordado, diez minutos antes le envié un mensaje para avisar que ya casi llegaba, ¿el plan? No muy complejo, ver películas en mi casa, algo de música y degustar una botella de Riscal y ver que mas se nos atravesaba, dan las 6.10 y sigo a la espera, las 6.20 y las 6.30 algo anda mal, esto no me gusta, dan las 6.50 a la fregada, no seré victima de nadie, me regreso a mi casa empaco mi ropa, des empaco la coca, vámonos (nuevamente) a Tuxpan.

miércoles, 4 de abril de 2007

Porfitas.....

Si alguen vé a este chino por favor preguntenle que pedo con mis dolarucos que le dí a guardar.

Porfitas que ando bajo de fondos.

jueves, 29 de marzo de 2007

Mea culpa

Confiésome culpable, de buscar toda la belleza y no obtener nada, de entregarme todas las veces como oveja al matadero, como mártir a los leones, he visto los ojos mas chispeantes iluminarse frente a mi cara, para apagarse al instante siguiente, he visto cuerpos hermosos desnudarse en mi cama y en vano he tratado de dejarles alguna marca una señal que diga aquí estuve esto me ha pertenecido, y al día siguiente, desaparecen entre la gente junto con mis marcas, he buscado de alguna manera volverme indeleble resistente a los ácidos y al agua, alguna vez he querido conservar esa belleza para mi, para aquellos días en que ha de hacer buen sol como para salir a la calle, para esos días en que ha de llover tanto que debamos quedarnos todo el día en la cama.

Confiésome culpable, de despertar acompañado por cualquier mujer que quiera acompañarme, siempre y cuando prometa que se quedará para siempre, aunque al día siguiente me abandonen a mi triste suerte, de actuar mansamente cuando no debiera, de entregarles mi vida sin que ellas estén dispuestas a regalarme mas de una noche.

Confiésome estúpidamente débil, ante todas aquellas mujeres de corazón perverso, ante las manipuladoras, las bellas y cabronas, y aún ante las de cara inocente (pero bellas) hago oídos sordos ante las de buen corazón, las de buenas intenciones y las que han querido acompañarme de viaje, nada me pierde tanto como ellas, he sucumbido siempre ante toda su belleza, no importa si para olvidarlas tenga que sucumbir ante las drogas, los viajes a Tuxpan o la absoluta tristeza,

Confiésome culpable de dormir con la manos vacías pero con los ojos hinchados de tanta belleza vista.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Reflexiones ante un Chicken Bake

El sábado pasado tuve la ocasión de encontrarme en una tienda de la cadena Costco, de las cuales tenía un par de años que no visitaba, lo cual suscitó en mi recuerdos de uno de mis platillos preferidos que es servido en la fuente de sodas de las ya citada cadena comercial.

El Chiken Bake, ese raro platillo al cual me confieso aficionado por su exquisito sabor, por las implicaciones culinarias a las que se presta y por los misterios que entraña; por principio de cuentas debemos reflexionar, ¿Es el Chiken Bake un pan relleno de queso y pollo o una masa de queso y pollo envuelta en masa de pan? ¿Es las dos cosas al mismo tiempo? Y dichas reflexiones me remiten a los cristianos misterios de la santísima trinidad, ¿cómo el padre puede ser el hijo y el espíritu santo al mismo tiempo? Lo mismo pasa con el Chiken Bake.

En fin, acto seguido a que el amable empleado de la fuente de sodas me entrega las dos piezas del platillo (La un amigo que me acompañaba y la mía) procedo a hacer esa rara mezcla que solo este platillo permite, sobre una gruesa cama de Catsup se agrega mostaza, mayonesa y chiles, todo en cantidades generosas y con un tenedor procedo a mezclar en una masa homogénea que después servirá para sopear el ya multicitado platillo ¿Ustedes conocen otro platillo que permita esta mezcolanza? La pizza tal ves acepta un poco de catsup y picante, pero no mas y ese es el platillo que más se le acerca.

Por cierto que de entrada este parece una cosa inocente, una masa de unos veinticinco centímetros de largo por unos cuatro de diámetro, debo decir que en mi larga trayectoria como guloso empedernido he degustado platillos de mayores proporciones sin el menor reparo, por lo que desde el principio estas proporciones me obligan a pensar ¿Y esto es todo? Y lo es, sin embargo al llegar al área de los doce centímetros uno comienza a sentir los estragos de un platillo altamente llenador (e indigesto) pero la fuerza de la voluntad y mas aún la fuerza de la gula me obligan a seguir adelante, hasta el último pedazo de su cubierta y la última gota de la mezcla de catsup, chiles y demás.

Y así termina una degustación únicamente digna de personas o muy aficionadas a la comida (como yo) o con una credencial de afiliación a la cadena Costco (como mi amigo).

P. D. en nuestro siguiente capitulo hablaremos del refresco con “refill” que se vende para acompañar a nuestro platillo, el cual tiene otro tanto de serias implicaciones igualmente profundas.
(Escrito en Marzo de 2005)

lunes, 26 de marzo de 2007

Semana de Jaime Sabines ... (2)

Tengo unos 20 años sin lamentar la muerte de nadie, desde que mi abuelo Anselmo murió nadie cercano se ha ido, sin embargo siempre he temido la muerte de alguien que me duela, todos los días pienso en que será de mi el día en que muera mi abuela, mi hermano, mi padre o mi madre, nunca nos vemos ante el mundo sin ellos, y sin embargo ... algún día tendrá que suceder, Jaime Sabines retrata ese dolor que con nada se cura, esa ausencia que se queda, aquí unos fragmentos de "Algo sobre la muerte del Mayor Sabines"

I
Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.

Convalecemos de la angustia apenas
y estamos débiles, asustadizos,
despertando dos o tres veces de nuestro escaso sueño
para verte en la noche y saber que respiras.
Necesitamos despertar para estar más despiertos
en esta pesadilla llena de gentes y de ruidos.

Tú eres el tronco invulnerable y nosotros las ramas,
por eso es que este hachazo nos sacude.
Nunca frente a tu muerte nos paramos
a pensar en la muerte,
ni te hemos visto nunca sino como la fuerza y la
alegría.
No lo sabemos bien, pero de pronto llega
un incesante aviso,
una escapada espada de la boca de Dios
que cae y cae y cae lentamente.
Y he aquí que temblamos de miedo,
que nos ahoga el llanto contenido,
que nos aprieta la garganta el miedo.

Nos echamos a andar y no paramos
de andar jamás, después de medianoche,
en ese pasillo del sanatorio silencioso
donde hay una enfermera despierta de ángel.
Esperar que murieras era morir despacio,
estar goteando del tubo de la muerte,
morir poco, a pedazos.

No ha habido hora más larga que cuando no dormías,
ni túnel más espeso de horror y de miseria
que el que llenaban tus lamentos,
tu pobre cuerpo herido.
...
IV

Vamos a hablar del Príncipe Cáncer,
Señor de los Pulmones, Varón de la Próstata,
que se divierte arrojando dardos
a los ovarios tersos, a las vaginas mustias,
a las ingles multitudinarias.

Mi padre tiene el ganglio más hermoso del cáncer
en la raíz del cuello, sobre la subclavia,
tubérculo del bueno de Dios,
ampolleta de la buena muerte,
y yo mando a la chingada a todos los soles del mundo.
El Señor Cáncer, El Señor Pendejo,
es sólo un instrumento en las manos obscuras
de los dulces personajes que hacen la vida.

En las cuatro gavetas del archivero de madera
guardo los nombres queridos,
la ropa de los fantasmas familiares,
las palabras que rondan
y mis pieles sucesivas.

También están los rostros de algunas mujeres
los ojos amados y solos
y el beso casto del coito.
Y de las gavetas salen mis hijos.
¡Bien haya la sombra del árbol
llegando a la tierra,
porque es la luz que llega!
...

SEGUNDA PARTE

I

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos,
poco a poco te acabas.
Yo te he ido mirando a través de las noches
por encima del mármol, en tu pequeña casa.
Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas,
otro día sin garganta,
la piel sobre tu frente agrietándose, hundiéndose,
tronchando obscuramente el trigal de tus canas.
Todo tú sumergido en humedad y gases
haciendo tus desechos, tu desorden, tu alma,
cada vez más igual tu carne que tu traje,
más madera tus huesos y más huesos las tablas.
Tierra mojada donde había tu boca,
aire podrido, luz aniquilada,
el silencio tendido a todo tu tamaño
germinando burbujas bajo las hojas de agua.
(Flores dominicales a dos metros arriba
te quieren pasar besos y no te pasan nada.)

Fin de la semana de Jaime Sabines en Perrucho Nius Intl. (Ya mañana regresamos a nuestra programación habitual)

jueves, 22 de marzo de 2007

Semana de Jaime Sabines en Perrucho Nius Intl.

El pasado 19 de Mazo, se cumpleron 8 años de la muerte del maestro Jaime Sabines, como considero que ya suficiente han escuchado su biografía en un montón de programas, revistas y periódicos, pues mejor ni se las menciono, así que pasemos directo a la carnita del asunto que son sus poemas, aqui una selección de los que a mi parecer son sus mejores poemas y algunos comentarios de mi parte.

Disfrutenlo.


Me dueles.

Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza, córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma búscame,

escúchame.
En algún sitio mi voz, sobrevive, llama,
pite tu asombro,tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades,

tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.
¡Qué claridad tu rostro, qué ternura

de luz ensimismada,
qué dibujos de miel sobre hojas de agua.
Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.

Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.

Jaime Sabines
Yuria (1967)


Me doy cuenta de que me faltas

Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.

Jaime Sabines
Poemas Sueltos (1951-1961)

Ambos dedicados a la mujer del elegante cuello largo (te extraño)

P. D. No pongo los mas conocidos, precisamente por eso, si no que chiste.

miércoles, 21 de marzo de 2007

Post sin nombre

Desde mi habitación se divisa toda la esquina del Alvaro Obregón y Jalapa, es un lugar que no da menos que para pensar en todo tipo de libertades, desde ese punto puedo observar las parejas que se aman en los autos al cobijo de la oscuridad que dan algunos árboles, a los borrachos que llegan a curarse a los tacos Obregón, a los que salen del Oxo con nuevos pomos, a las parejas que se dirigen con presurosa discreción hacia la puerta del hotel Roma, y las que salen envueltos en el trance de quienes gustan de amarse con sabor a ilegalidad en los hoteles de paso, los trendis que pasean a sus Golden Retriever enfundados en ropa deportiva de Abercormbie, los medígos que piden una moneda para comer y terminan comprando una anforita de Tonayan en el mismo Oxo, los dealers que entregan preciadas mercancías en las casetas telefónicas o mientras hacen que esperan unos tacos, las colegialas de minifalda que estudian en una escuela sobre Jalapa y que no saben aún que tan mediocre es su educación mientras portan con orgullo sus uniformes azul marino, también se ven los departamentos de enfrente, donde una bellísima extranjera tenía colgadas un montón de bolsas de mano en la pared y algún tiempo me obsesioné en saber su nombre y el tamaño de sus aureolas, hasta que la ví besar a otra mujer de tez morena, a las ambulancias que llegan al hospital Obregón con algún policía herido, seguramente por hacerse el valiente o por andar husmeando dónde no debía, a los demás policías que esperan tal vez la salida de alguno de sus amigos, pero que mientras tanto miran con envidia a quienes fuman mota en el camellón y con lascivia a las mujeres que pasan por ahí caminando, también se ven a algunas mujeres oportunistas que fingen tener algún enfermo de gravedad en el hospital y necesitan dinero con urgencia para comprar una medicina, nunca les he dado un peso y siempre me pregunto cuanto valor se necesita para fingir esa farza, hay un par de hombres visiblemente humildes que venden tamales, con ellos entablé amistad hace algunos años, pero los mandé al carajo cuando pretendían contarme historias mas falsas que las mías, historias del tipo “y me los madrié a los tres en un santiamén” algunas veces me pongo ocioso y compro naranjas a la vuelta de la esquina y le digo al tendero que me regale un par de ligas, cada vez que compro ese combo me los despachan con una amplia sonrisa, entonces regreso a mis dominios y despacho ligasos a discreción sobre los peatones y los autos.

Algunas mejeres han tenido la dicha de asomarse por mi ventana, han sido únicamente cuatro, todas ellas han quedado encantadas con la vista, situación que siempre me da motivo para que regresen a mi habitación otra vez, alguna ocasión hice el amor con una de ellas frente a la ventana, creo que fue la última vez que lo hicimos, una ocasión pude ver como un taxi se estampaba contra una camioneta, y otra vez ví al trailero mas hábil del mundo dar vuelta en “u” con dos cajas enganchadas, todos los días observo mujeres hermosas que caminan sobre cualquiera de las cuatro aceras o el camellón de en medio, algunas veces me he enamorado instantáneamente de ellas y les he perdido el amor segundos después cuando las pierdo de vista o dan la vuelta.

Sorry, ando medio melancolico, esto deberia ser un post que se llamará "Tuxpan tierra de desagravios" pero sigo medio agraviado y no me dieron ganas de escribirlo..